Suspendida mediante un cable de suspensión personalizable de quince centímetros, esta lámpara de techo de treinta centímetros combina la estética escultórica de la piedra con una iluminación funcional para la estancia. La carcasa exterior utiliza travertino amarillo extraído de forma natural, junto con detalles complementarios en tonos de madera, y enmarca una cubierta de vidrio lisa con una superficie interior blanca mate que difunde la luz de manera uniforme.
El módulo LED integrado proporciona un brillo constante en tres temperaturas de color seleccionables por el usuario, lo que permite elegir entre tonos cálidos de 3000 K, neutros de 4000 K y fríos de 6000 K según las necesidades específicas del espacio. Alimentado por una entrada de CA universal de 110 V a 240 V, el conjunto se conecta directamente al cableado doméstico estándar y responde a interruptores o conmutadores convencionales instalados en la pared, sin necesidad de controladores ni reguladores externos. Un resistente cable de suspensión de cincuenta y nueve pulgadas permite ajustar con precisión la altura durante la instalación.
Con una clasificación IP20 para ambientes húmedos, esta lámpara colgante está diseñada exclusivamente para interiores secos, como salones, comedores o pasillos de oficinas donde no haya humedad ambiental. Cada componente de piedra natural se forma mediante un prolongado proceso geológico, lo que garantiza patrones de vetas y variaciones minerales únicos que no pueden reproducirse artificialmente. Certificado para cumplir las normas de seguridad regionales de Norteamérica, Arabia Saudita, los mercados europeos y Australia, el soporte de techo cableado oculta todos los puntos de conexión bajo la cúpula y conserva un perfil arquitectónico estilizado.